La propuesta hecha por el
ejecutivo como iniciativa de reforma hacendaria, tiene como objetivo primordial
aumentar la recaudación, sin embargo esta “espectacular” recaudación se daría sobre
la clase que ya sostiene la actividad financiera del Estado, es por ello que
las modificaciones que se plantean no llegan en lo más mínimo a reformas
fiscales integrales, donde la actividad informal y los gastos desmedidos por
parte de quienes tienen el poder llamados “servidores públicos”, mismos que no
tienen a quien rendirle cuenta; de ahí que el Estado pierda credibilidad ante
las acciones que emprende para hacer avanzar al país donde en lugar de dar
trato a los iguales y generar el civismo de aportar proporcionalmente conforme
a la capacidad contributiva de todos los que somos parte de la sociedad,
prefiere y pretende llevar a cabo una extorsión y saqueo a los mismos de
siempre, y peor aun emprendiendo una persecución masiva y desmedida sobre todos
los ciudadanos, (realmente los contribuyentes activos mismos que con sus
contribuciones aportan mes con mes para satisfacer las “necesidades” y gustos
de todos y cada uno de los que forman los niveles de gobierno) tratándolos como
peligrosos evasores fiscales y anteponiendo la presunción de culpabilidad.
Ahora bien la problemática que
enfrenta el país es difusa; la economía estancada por la incertidumbre en las propuestas
que se vienen generando con reformas muy comentadas pero que podrían ser impuestas
y donde hace falta la consulta pública, las situaciones de desastre que ponen
en evidencia la negligencia y falta de compromiso por parte de los gobiernos pasados
y también los que están en curso, (hablando de cualquier color partidista) donde
garantizar y preservar la seguridad de las personas es y será uno de sus últimos
fines, la inflación en precios que conforman lo indispensable necesario para
las familias mexicanas y peor aún la disminución en la actividad productiva y las disminución de importaciones
generan una recesión en todas las ramas, donde el dinero no circula pero los
prestamos financieros están a la orden de cualquier inocente.
Es importante que a la luz de la situación
mexicana y al contenido de la iniciativa se una especial consideración al análisis
de cada uno de los conceptos contenidos pues no serviría de mucho para el lector criticar de forma general y no reconocer o acordar
los puntos que promueven los preceptos
constitucionales de equidad y proporcionalidad contributiva, es por ello que en
las siguientes entregas nos dedicaremos a desmenuzar y poner sobre la mesa
puntos finos de las acciones y consecuencias si se diera paso a las propuestas,
aportando al mismo tiempo algún otra opción que diera lugar a una mejor solución.
